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Juan Weber
Huber Can
Desde muy pequeño me
sentí atraído por estos maravillosos seres.
Quise acercarme a ellos pero no tenía casi nunca la
oportunidad.
La prohibición de mi padre para tenerlos en mi casa no
era para saltársela a la torera. Pero mi afición me
superaba, y los tenía a escondidas a sabiendas de lo que
podría suponer.
Tuve muchos y ninguno a la vez. Todos se tenían que ir
algún día y eso para un niño de 6 u 8 años suponía un
gran trauma.
Un día por fin tuve uno. Un cocker Spaniel, el cual no
duró ni tres meses debido a una de las típicas
enfermedades de los cachorros. El pequeño “ Alioska “ me
dejó sólo otra vez...
Pero continué cogiendo todos los perros que se ponían en
mi camino, sabiendo que al ser descubiertos serían
llevados a la perrera.
Y así surgió mi
infancia canina... Tenía perros, pero a su vez nunca los
tuve. Envidiaba a todo aquel que se paseaba con su
compañero, deseando de mayor poder hacer lo mismo algún
día.
Y así fue... Cuando
tuve la vida organizada, me compré mi primer perro.
“ Otto “, un Dogo Alemán, me acercó a este mundo tan
apasionante. Conocí a una chica que se dedicaba a la
Educación Canina, y fue ella la que me inició en este
mundo, enseñándome a entender a mi nuevo e inolvidable
compañero, ya que éste falleció no hace un año de
Leihsmaniosis.
Al acabar la educación de Otto empecé a hacer mis
primeros pinitos en esto del adiestramiento.
No tarde en coger un
perro de un albergue, llamándole “ Buk “, al ser un
nombre de un perro que vi en una película cuando era
niño. Después apareció “ Kuss “, una perra mestiza con
la que hice mi primer curso oficial en la escuela canina
“ Frajamo Madrid “ bajo la dirección de Javier Moreno.
Con “ Buk “comencé un adiestramiento más exhaustivo,
pudiendo entrar en el grupo de trabajo “ Frajamo Madrid
“, siendo éste un perro mestizo.
Mientras con Buk iba entrenando, me hice con el que
ahora es mi perro de trabajo y con el cual compito. “
Lupo “ ( Argos ), un Pastor Belga Malinois, que ha sido
el que verdaderamente me ha metido en el mundo del
adiestramiento a nivel de competición.
Con él, ya he alcanzado
el Grado III de R.C.I. Y actualmente nos estamos
preparando para el próximo campeonato nacional de Club
del pastor belga, habiendo debutado ya en la anterior
edición. Este año, por supuesto, mucho mejor preparados
y con mucha mas ilusión.
Esperamos tener mucha suerte. |