Esta es la definición que se nos da en el
diccionario sobre la palabra ADIESTRAR:
adiestrar tr. Hacer a alguien practicar cierta cosa
para hacerse diestro en ella: ‘Adiestraban a los niños
en el manejo de las armas’. * Ejercitar. * Se aplica
también a animales. *prnl. Hacerse diestro en una cosa.
* Aleccionar, amaestrar, desentorpecer, *disciplinar,
*educar, ejercitar, *ensayar, entrenar, imponer,
industriar, iniciar, preparar. * Gimnasia, progimnasma.
*Acuchillado, adiestrado, ducho, enseñado, práctico. Ó
Training. *Acostumbrar. *Curtir. *Enseñar.
Pero seré práctico, ¿Qué es adiestrar a nuestro perro?,
hay una enorme bibliografía sobre este tema, muchas
teorías, muchos métodos. Todo esto, sino tenemos mucha
práctica, puede hacer que nos confundamos, que no
sepamos lo que hacer cuando nos enfrentamos a la
educación de nuestro perro, pues en el fondo es de lo
que se trata.
En primer lugar, hay muchos tipos de adiestramiento, no
será igual el de un perro de guarda y defensa, que un
perro de caza, que un perro de compañía.
También es importante señalar que, hay adiestradores
profesionales que, pueden educar a nuestro perro, o bien
pueden corregir los fallos que hemos cometido en el
adiestramiento.
En este breve articulo emplearé la ecuación
adiestramiento = educar, aunque no es exactamente igual,
para lo que voy a intentar describir a continuación,
puede equipararse, pues trataré del adiestramiento de
animales de compañía.
El adiestramiento de un perro, es fundamental cuando lo
introducimos en nuestro entorno familiar. Muchos de los
perros que se abandonan, y que incluso se eutanasian, es
debido a problemas de conducta, es decir, no los hemos
educado correctamente. Evidentemente en este artículo,
no puedo abarcar las tareas de adiestramiento, pues
harían falta cientos de páginas, pues cada raza y cada
individuo tienen sus peculiaridades a las que hay que
enfrentarse, por lo que será un breve esbozo; amplíenlo
con libros o (voy a repetirme) busquen la ayuda de un
adiestrador canino, nos pueden ahorrar muchos problemas.
Entremos en materia:
1.- UN PERRO NO ES UN SER HUMANO. Esto
que parece una perogrullada, no lo es tanto, no podemos
tratar a un perro como a un ser humano, simplemente
porque no lo es, (ni falta que le hace) con lo cual
debemos cambiar el “chip” cuando empecemos a adiestrar a
nuestro perro.
2.- Nuestro perro debe ver en nosotros a
un líder, pero un liderazgo no se consigue dando golpes
al perro, es decir la violencia ante nuestro animal sólo
hará que éste nos vea como un tirano, y la tiranía está
mal vista por los perros.
3.- Un líder es el que le ofrece al
animal sus recursos vitales. Seremos un líder cuando el
perro se sienta seguro junto a nosotros, cuando lo
alimentemos, le saquemos a hacer ejercicio, le demos
descanso, y mucho cariño.
4.- No debemos dejar pasar ninguna
conducta que sea indeseable, es decir, si el perro hace
pipí en casa cuando ha alcanzado una cierta edad,
debemos reñirle y ponernos serios, pero también debemos
sacarlo más para que haga sus necesidades (¿Se han
cuestionado alguna vez lo que sería que sólo nos
permitieran ir al baño cuando a alguien le diese la
gana?
5.- Una conducta indeseable es aquella
que impedirá que nuestro perro pueda vivir en nuestro
entorno.
6.- Usaremos la dualidad premio/castigo.
Un premio será una “golosina” que no perjudique a
nuestro animal y que le guste a nuestro perro. Un
castigo será un tono de enfado en la voz, a veces un
golpe suave con algo blando, como un periódico para
reforzar el tono.
7.- No permitiremos nunca conductas
agresivas en nuestro perro, ni contra su dueño, ni
contra otras personas, ni con otros animales. En estos
casos debemos ser muy severos. A un perro que le
permitamos esto, nos puede dar muchos problemas, incluso
legales.
8.- Un perro nunca debe sacar de paseo a
su dueño, sino justo al revés. Es triste ver esos perros
pegando tirones de sus dueños, y más cuando son animales
de tallas grandes. Desde pequeños les enseñaremos a que
somos nosotros los que elegimos el camino.
9.- Debemos mantener la ecuanimidad con
el animal, nuestro estado de ánimo no debe ser un factor
en la educación, lo que hoy está bien porque estamos
alegres, mañana no debe estar mal porque estemos
cabreados.
10.- El perro SIEMPRE debe venir a
nuestra llamada, esto es lo primero que le enseñaremos,
si alguna vez no lo conseguimos, no le gritaremos ni lo
castigaremos cuando lo cojamos, pues a la próxima vez
que ocurra el perro no vendrá. En estos casos la
indiferencia ante él funciona perfectamente, si el perro
ve que “pasamos” de él vendrá, entonces hay que
premiarlo. El que el perro sienta mediante caricias y
una voz dulce, que nos sentimos orgullosos de él será la
mejor enseñanza. Y por último, lo fundamental,
PACIENCIA, que la educación del perro no se nos vaya de
las manos.
Sólo he pretendido hacer recapacitar al lector, Lean
libros y acudan a los adiestradores.
José Miguel Sánchez
- veterinario