La elección de nuestro perro.
Ya hemos decidido que vamos a tener una
mascota y además lo tenemos claro: Va a ser un perro.
Pero.....¿Qué raza elegir?, ¿qué sexo?, ¿dónde
encontrarlo?, ¿cómo cuidarlo?. Esta son algunas de las
preguntas que surgen y que intentaré responder.
El perro es el animal doméstico por excelencia. Es un
animal que lleva conviviendo con el hombre desde tiempos
inmemoriales, y es paradigma de fidelidad, entrega y
abnegación, se le conoce como “el mejor amigo del
hombre” y puede llegar a tener con su dueño una relación
única, sólo los que hemos tenido perros sabemos hasta
que punto puede llegar, pero para que se llegue a esta
situación hay que tener en cuenta varios factores:
Lo primero que hay que tener es tiempo para dedicarle.
Si no lo tenemos debemos de cuestionarnos muy seriamente
el tener un perro. Es fundamental el contacto con él,
las caricias deben ser frecuentes, los perros son muy
sensibles a nuestro estado de ánimo y siempre estarán
dispuestos a mejorarlo si estamos receptivos. Son
animales que están dispuestos a dar mucho a cambio de
muy poco, pero ese “poco” es fundamental en la relación.
¿Qué raza de perro elegir?:
El perro es la especie doméstica que más razas tiene.
Sólo en el tamaño, tenemos algunos que no alcanzan el
kilo de peso, hasta otros que pasan de los cien, por lo
que la elección de la raza puede ser complicado si no
tenemos alguna de la que estemos “enamorados”. En mí
opinión “Viendo al perro se ve al amo”, por lo que
deberemos elegir un animal que vaya con nuestro
carácter. Si somos activos escogeremos una raza que
destaque por su actividad, al contrarío si somos
tranquilos. No es lo mismo un perro para que esté con
niños que con personas mayores. Cada raza tiene sus
peculiaridades y hay extensas bibliografías al respecto,
debemos leer sobre la raza que hemos escogido y ver
cuáles son sus principales características. En mi
opinión debemos tener en cuenta básicamente lo
siguiente:
- El espacio del que disponemos: Si vivimos en un piso
pequeño, no deberemos elegir una raza grande, esto que
parece una obviedad, no lo es tanto, he visto San
Bernardos viviendo en apartamentos de sesenta metros, lo
que hace que estén incómodos el perro y el amo.
- El pelo: Los perros “tiran” el pelo dos veces por año,
y por mucho que los cepillemos hay veces que nos
encontramos pelos literalmente “hasta en la sopa”, Por
tanto deberemos cuestionarnos si nos hacemos de una raza
de pelo corto o de pelo largo.
- El carácter: Es fundamental adoptar un animal que
tenga un carácter que sea compatible con nosotros y con
el lugar dónde vivimos. Las razas muy activas se agobian
en espacios pequeños por lo que hay que dedicarle mucho
más tiempo a sacarlos para que hagan ejercicio.
Estos son algunos de los factores a tener en cuenta al
elegir la raza, pero es fundamental, e insisto en ello,
documentarnos bien antes de comprar una raza en
concreto.
Pero hay otra opción y son los perros mestizos o
cruzados, es decir los que tienen mezcla de dos o más
razas. Estos animales tienen una ventaja principal,
suelen ser baratos o incluso no costar nada, en cuanto a
fidelidad no envidian nada a los de raza y como
inconveniente que no vamos a saber, si es un cachorro,
cual va ser su alzada, su peso etc., pero insisto en que
es una opción nada despreciable.
- ¿Qué sexo elegir?:
En principio, para mí, no es un factor determinante,
puede ser incluso una cuestión de gusto. Las diferencias
a grandes rasgos son:
Los machos son más impetuosos, maduran a más edad,
tienden a escaparse para buscar hembras, son más
propensos a las peleas con otros machos, tienen un
tamaño mayor dentro de su raza, son más musculosos.
Las hembras suelen ser mas tranquilas, maduran antes,
pero durante los celos “manchan” y atraen a perros. Otro
problema son las gestaciones no deseadas, debemos tener
cuidado para que no se produzcan pues se nos puede venir
encima una camada no deseada y ese es un auténtico
problema.
- ¿Dónde encontrar a nuestro perro?
Si buscamos una raza determinada, lo normal es comprarlo
y hay razas que no están al alcance de cualquier
bolsillos. Debemos acudir a tiendas especializadas o a
criadores. Siempre compraremos nuestro perro bajo
contrato, en el que se especificará el nombre, dirección
del vendedor, la raza del perro y que está libre de
enfermedades sobre todo de las que tienen un origen
genético como, por ejemplo, la displasia de cadera.
Si vamos a comprar un cachorro, la edad ideal es entre
dos y cuatro meses. Los perros suelen destetarse entre
los cuarenta y cinco y cincuenta días, debe estar
destetado para evitarnos problemas de biberones y tener
las primeras vacunas puestas, siempre por un veterinario
colegiado. Es conveniente ver la camada y a la madre,
pues nos dará idea de la pureza de la raza. Si es de
raza es fundamental que esté inscrito en el L.O.E.
(Libro de Orígenes de España) ya que este documento nos
será fundamental para obtener el pedigree del animal.
Si nos regalan el perro poco podemos exigir, pero nunca
deberemos quedarnos con un animal que no nos guste o que
no podamos cuidar, JAMÁS DEBEMOS ADOPTAR POR LÁSTIMA.
Una opción ideal es acudir a perreras o albergues. Los
perros que se pueden conseguir en estos sitios suelen
ser animales que has sufrido muchas penalidades y son
sumamente agradecidos y fieles. Son prácticamente
gratis, sólo nos exigirán que paguemos la vacunación y
la identificación obligatoria. Si no tenemos
predilección por una raza en concreto, ésta es la mejor
opción.
En cuanto a cómo elegir a nuestro perro entre una camada
o de un grupo, hay muchos sistemas, hay quien opina que
el primero que se acerque a nosotros, otros que el más
grande de la camada, otros el más pequeño. Yo me dejo
llevar por mi instinto y por la mirada del animal.
Es más conveniente adquirir un cachorro, son más fáciles
de educar, y no tendrá “manías” que no conozcamos y que
serán difíciles de erradicar. Pero un perro adulto no
tiene necesariamente que traernos problemas y tienen la
ventaja de ya estar criados lo que nos ahorrará tiempo
en cuidados.
José Miguel Sánchez
- veterinario